La centralidad del mensaje de Cristo crucificado
1° Corintios 2:1-5
04.01.26
Introducción
Verso 2. "Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a este crucificado"
o Se estima al evangelio como fuera de época, no responde a los problemas actuales.
o Se estima al evangelio un mensaje muy oscuro, que trata sobre temas lejanos y complejos.
o Muchos acuden a la Biblia para hallar consejos para una mejor vida, incluso predican al Jesús de los evangelios, pero Getsemaní siempre es el límite.
o En otros casos el evangelio es diluido, y se entiende como una expresión genérica de “amor”.
Ilustración. Donald Barnhouse, pastor de la Décima Iglesia Presbiteriana de Filadelfia, Pennsylvania, años atrás predicó un mensaje que se transmitió por la emisora radial CBS. En este mensaje especuló acerca de cuál sería la más diabólica estrategia que Satanás podría tramar contra la iglesia en los años siguientes teniendo libertad para gobernar la sociedad. El resultado sería una sociedad sin problemas de ningún tipo, con abundancia de iglesias, pero sin la predicación de la cruz.
Verso 3. "Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor;"
El apóstol Pablo había llegado a Atenas escapando de una persecución desde Berea. En Atenas Pablo no tuvo buenos resultados en sus discusiones en el Areópago, lo que probablemente también minaron su ánimo. Lo trataron de “palabrero”, no porque hablara mucho, sino porque su discurso sonaba tosco, bruto. En Corinto también enfrentó la persecución de los judíos (Hch 18:6), lo llevaron ante el procónsul Galión, el que finalmente desistió tratar temas religiosos. Los corintios eran cosmopolitas y no respetaban a Pablo, lo veían como un simple armador de carpas. Términos “temor y temblor” usualmente significan ansiedad.
El desánimo era real, el mismo Señor en visión le dijo a Pablo: “No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad” (Hch 18:10). El apóstol Pablo era un humano como nosotros. Pero todo esto revela la vida cristiana, la iglesia o el despliegue del Reino de Dios como una guerra espiritual:
Efesios 6:11-12 “vestíos de toda armadura espiritual”, 2° Corintios 10:3-5 “.. las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios”, 2° Timoteo 2:3-4 “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo”.
Verso 4. "y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,"
El poder del Evangelio está en el mensaje mismo (Rm 1:16), no en el evangelista ni en la capacidad retórica, lingüística o intelectual que éste pueda tener. En Hechos 1:6, al Señor le preguntan los apóstoles: “¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” ¿Qué responde el Señor? “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hch 1:6-8). En Tesalonicenses, Pablo expresa: “pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros” (1° Ts 1:5).
Verso 4. "y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,"
- “La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero”. (Apocalipsis 7:10).
- “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).
Fe fundada en el poder de Dios
1. “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre” (1° Pedro 1:23)
2. “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18).
3. “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Rm 10:17).
Conclusión
- “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).
2. “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18).
3. “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Rm 10:17).
I. El Evangelio es el tema central de la fe, no otro. Desde en Antiguo Testamento se anuncia, desde el Nuevo Testamento se revela.
II. Cuando las iglesias desplazan la relevancia del mensaje de Cristo crucificado por cualquier otro, comienza la debacle espiritual.
III. Si queremos agradar a Dios debemos esforzarnos en conocer y en predicar el evangelio.
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